dissabte, 6 de novembre de 2010

La bella muchacha de ojos azules

entraba y salía simpre que quería de mis sueños.

Manejaba a su antojo mis excentricidades de buzo,

y yo hacía todo cuanto ella quería.

Un día, sin embargo, dejó de venir,

y yo me quedé sumido en una gran tristeza.

La busqué desesperadamente por entre los paisajes de la noche,

pero todo intento fue en vano.

Han transcurrido, desde entonces, treinta y cinco lunas,

y sigo sin saber nada de ella.

A veces le escribo versos como éste,

mientras los ojos se me llenan de lágrimas,

y el alma de fuego.









diumenge, 25 de juliol de 2010

Tuve cinco sueños
de los cinco
tres eran negros
uno rojo
y el último incoloro.
Regalé mis sueños
a un joven vagabundo que pasaba
y resultó ser
que ese vagabundo era Dios.
Pídeme lo que quieras me dijo.
¡ Que haya paz y concordia en todo el mundo !
Díficil me lo pones...veré lo que puedo hacer ...
Dicho esto desapareció.
Desde aquel día han transcurrido más de siete años.
Mi deseo todavía no se ha cumplido.
Seguiré esperando.